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Lo que nos une

Los seres humanos nacimos para la vida en sociedad, desde que un infante tiene escasos dos o tres años de edad, entiende la diferencia entre “ellos” y “nosotros”, aquellos dentro de su entorno familiar inmediato y aquellos afuera. De ese primer sentido de pertenencia pasamos a la tribu, la más antigua forma de agrupación humana, un grupo con origen y/o costumbres en común, cuyos miembros confiaban y se ayudaban entre en sí. Las tribus forman naciones y los estados modernos se componen de naciones dentro de fronteras demarcadas que encontraron, en la geografía al menos, un elemento cohesionador.  Nos encontramos hoy día en un mundo cada vez globalizado e intercomunicado, con mayor movilización de poblaciones que nunca antes en la historia, pero que, paradójicamente, ha devenido en actitudes cada vez más tribales, como si la respuesta a esa ola de internacionalización fuera una nueva radicalización de “ellos” y “nosotros”.

 

Este nuevo tribalismo es una regresión y presume que “ellos” –los extraños, los diferentes, los extranjeros, los que no consideramos que pertenecen a la tribu— son nuestros enemigos, y esta actitud puede traducirse en intolerancia, a veces hasta en violencia, y en culparlos a “ellos” de lo que nos aqueja a “nosotros”.  Hoy día, sumando todos los continentes, existen más de 65 millones de personas desplazadas de sus países de origen, y Panamá no se escapa de esa dramática realidad: convivimos con un número incierto de personas extranjeras de múltiples nacionalidades que se han radicado en el país.  Costa Verde acoge a muchas de estas personas que construyen hoy su vida en Panamá y tienen las mismas aspiraciones de seguridad para sus familias, progreso y vida pacífica en democracia, que cualquier otro ser humano.  Como comunidad, Costa Verde puede elegir la tolerancia, el respeto, y los valores fundamentales como norte para tratarnos unos a otros, vecinos, usuarios y residentes, más allá de razas, nacionalidades y cultos.  Compartimos la vida en esta comunidad privilegiada por su entorno, su naturaleza y su infraestructura, seamos del primer mundo buscando los elementos que nos unen y no los que nos diferencian, pensado en nuestro colectivo como un “nosotros”.